Reflexiones desde la academia para el proceso de planeación nacional del desarrollo en el marco de la agenda 2030 Planeta


La naturaleza tiene un papel fundamental para la subsistencia del ser humano y para su desarrollo económico, social y espiritual. Sin embargo, las actividades humanas están mermando el capital natural y están poniendo en entredicho el futuro de la civilización actual. De acuerdo con un análisis científico global reciente, ya se sobrepasaron tres límites planetarios: (i) la pérdida de biodiversidad, (ii) el cambio climático y (iii) el ciclo de nitrógeno. 


México, país que forma parte de un grupo de 17 países que albergan entre el 60% y el 70% de la diversidad biológica conocida en el planeta, también está viendo reducciones significativas en su patrimonio natural. En términos de biocapacidad, México presenta un déficit importante (-1.35), mayor al promedio mundial y al de la región de América Latina y el Caribe. Esta situación tiene consecuencias que van más allá de lo ambiental. Evidencia reciente muestra que la degradación del capital natural puede alentar las tasas de crecimiento económico de un país, aún en el corto plazo.